Dos puntos de vista sobre el transporte colaborativo

29 de junio de 2017

Por Santiago Melián González y Jacques Bulchand Gidumal

En el pasado mes de Mayo se dieron a conocer dos relevantes documentos sobre la modalidad de transporte colaborativo que representan empresas como Uber y Cabify. Se publicaron el mismo día, el jueves 11, y la cuestión es que pueden parecer enormemente contradictorios, ya que uno apuesta decididamente por incrementar esta modalidad de transporte mientras que otro, centrado en Uber, lo considera sujeto a la regulación de transporte aplicable a las empresas o profesionales del transporte tradicionales.

Por una parte, se encuentra el informe “Impacto socioeconómico de la modernización de los servicios VTC”. El estudio, realizado por la consultora Afi para Uber, se centra en estudiar el impacto que tendría, en la comunidad de Madrid y en la provincia de Barcelona, la eliminación de las limitaciones existentes en cuanto al número de licencias (tanto de taxi como de VTC) y de las tarifas a aplicar en los trayectos. Según el análisis, todos saldrían beneficiados si desaparecen las actuales restricciones: consumidores (e.g., menores precios, menor tiempo de espera), medioambiente (e.g., menor contaminación), residentes (e.g., menor congestión del tráfico, más empleo), y el gobierno (e.g., más ingreso fiscal, incremento del VAB respecto a la contribución actual). Recomienda, por tanto, incrementar la oferta de transporte a través de plataformas tecnológicas como Uber o Cabify y sustentado en licencias VTC.

Por otra parte, está la comunicación de la opinión del Abogado General de la Corte de Justicia de la Unión Europea. Esta comunicación se centra en dilucidar si Uber es una empresa cuya actividad encaja dentro de los servicios de la sociedad de la información o, por el contrario, debe ser considerada una empresa dedicada al transporte. De ser el primer caso, Uber se beneficiaría del principio de la libertad para ofrecer sus servicios de acuerdo con diferentes directivas del Parlamento Europeo. Si fuera el segundo, los Estados Miembros de la UE podrían obviar esta libertad y regular la actividad de Uber. El Abogado General entiende que la actividad de Uber es un servicio compuesto ya que, por una parte, se proporciona por medios electrónicos y, por otra, no. No obstante, a pesar de esta dualidad, se posiciona claramente respecto a que Uber debe ser clasificada como una empresa de servicios en el campo del transporte. Su razonamiento se basa en la gran influencia que Uber ejerce en las condiciones en las que la actividad de transporte se lleva a cabo.

Ambos documentos tienen posiciones encontradas, ya que el informe de Afi considera que en España la actual regulación del transporte es obsoleta y defiende la liberalización del sector. O sea, si se aplica la actual ley de transporte a Uber, esta debería contar con una autorización administrativa y someterse a una serie de condicionantes legales que van más allá de que los conductores tengan licencia VTC. Si bien el informe no entra en la cuestión de si Uber o Cabify son o no empresas de transporte, es evidente que propugna incrementar su actividad sin asimilarlas a la regulación del taxi.

Otra lectura podría ser que, en principio, ambos documentos no se contradicen. El Abogado General de la UE dice que Uber debería regirse por la normativa aplicable a las empresas del transporte allá donde opere. Lo que no dice es que esa normativa tenga que ser la que actualmente existe, sino la que decidan los Estados Miembros. Es decir, nada impide modificar la regulación para reconocer lo que actualmente hacen plataformas como Uber o Cabify como una modalidad más de transporte para el consumidor.

Más opciones de trabajo a distancia en la economía colaborativa

18 de marzo de 2017

Por Santiago Melián González y Jacques Bulchand Gidumal

Una de las actividades que recoge la economía colaborativa es la oferta y demanda de trabajo que se puede realizar de manera remota, sin necesidad del encuentro presencial entre el proveedor y el consumidor. Las plataformas más conocidas en este ámbito son Freelancer y Upwork. La cantidad de usuarios en estas dos webs, de acuerdo con las cifras que las mismas publican, son realmente significativas. Freelancer anuncia cerca de veintitrés millones de usuarios (entre proveedores y empleadores) y Upwork más de doce millones de proveedores y de cinco millones de clientes.

Una lectura de la clasificación de los servicios que se ofrecen en las plataformas anteriores, evidencia que mucho del trabajo que se realiza está relacionado directamente con las TIC (por ejemplo, desarrollo de aplicaciones móviles, páginas web, SEO, Excel) o fuertemente basado en las mismas (por ejemplo, diseño de logos, Photoshop). También se ofrecen servicios de traducción, atención al cliente, contabilidad, y consultoría de gestión. Ambas plataformas intentan abarcar cualquier tarea que pueda realizarse de manera remota.

El otro día conocimos Hourlynerd. A diferencia de las anteriores, está centrada en la oferta de expertos de alto nivel en gestión empresarial (por ejemplo, investigación de mercados, creación de empresas, gestión de empresas, o incremento de capital). Hourlynerd declara contar con más de 10.000 expertos. En la sección de “case studies” nos llamó la atención el tipo de proyectos encargados. Por ejemplo, una empresa de transporte que solicitó apoyo para organizar su gestión financiera, otra que quería asesoramiento para evaluar la compra de una compañía de software para el aprendizaje online, u otra que requirió un plan de empresa para convertirse en un objetivo atractivo para futuros inversores, en un proyecto que tuvo un coste de 25.000 dólares.

Es un modelo claro de P2B (particular-a-empresa), en el que los consumidores particulares parece que no son el objetivo, sino que el público objetivo son las empresas. Además, también es llamativo el perfil de los proveedores: todos con formación universitaria (aparecen universidades de renombre como las de Boston, San Diego, o Nueva York) y experiencia profesional importante, tanto en lo referido a los empleadores previos como a los proyectos en los que se ha trabajado.

Visto todo lo anterior, Hourlynerd parece distanciarse de muchas de las características que se atribuyen al trabajo que genera la economía colaborativa: microtareas, trabajo poco valioso y que requiere una baja cualificación. Eso sí, la sorpresa mayor vino cuando analizamos el tráfico web de la plataforma y resultó que España tiene un 3,2% de total del tráfico que se lleva a cabo en la misma. Otro ejemplo más de como la economía colaborativa evoluciona a un ritmo difícil de seguir.

Adiós Trip4real, hola Experiencias de Airbnb

24 de febrero de 2017

Por Santiago Melián González y Jacques Bulchand Gidumal

En estos momentos es probable que una buena parte de los seguidores de la economía colaborativa sepan que Airbnb compró Trip4real. Trip4real era una plataforma de origen español, centrada en experiencias turísticas, que operaba en los principales destinos turísticos y ciudades de España (más de 50), y también en importantes ciudades de Europa. En la plataforma, los “guías” (así los llamaba Trip4real) ofrecían, principalmente, diferentes tipos de rutas turísticas, experiencias gastronómicas, talleres, actividades deportivas, y excursiones por la naturaleza.

En el congreso de AECIT (Asociación Española de Expertos Científicos en Turismo) de noviembre de 2016, presentamos un trabajo sobre la actividad en esta plataforma denominado “Análisis de la actividad desarrollada en el turismo colaborativo: el caso Trip4real“.

Durante algún tiempo, Trip4real siguió estando disponible. Pero como quizás fuera de esperar, ya no lo está. Ahora, al acceder a Trip4real lo que aparece es lo siguiente:

 

Y al pulsar en Descubre más nos envía a “Experiencias de Airbnb”

 

Nos encontramos ante una forma diferente de organizar y encontrar las experiencias turísticas. El concepto sigue siendo el característico de la economía colaborativa: individuos directamente acordando las características de un servicio mediante una plataforma. El formato sí ha cambiado, desde el nombre de la actividad más frecuente en la antigua plataforma (ahora las antiguas “rutas” probablemente encajarían en la mayoría de los casos en “historia”) hasta el soporte en el que se acuerdan las experiencias (app en vez de página web). En cualquier caso, esperamos que el turismo colaborativo de experiencias continúe siendo una oportunidad para todos los implicados: proveedores, turistas y destinos turísticos.

 

Por nuestra parte, tan solo aprovechar este post para desearles todo lo mejor al equipo de Trip4real en esta nueva aventura.

Actualización (martes, 28 de febrero de 2017). Airbnb ha anunciado el lanzamiento de Trips en Barcelona, la primera ciudad española a la que seguirán otras ciudades durante 2017. El lanzamiento en España de Trips está liderado por Gloria Molins. Trips es la plataforma de Airbnb dentro de la cual se incluyen Experiencias y Lugares.